Víctor Vaccaro García
Dios o Demonio,
tu nombre y el mío empiezan con la misma letra
y fragmentamos la realidad en dimensiones estrafalarias…
Arrastras la traición de tus ancestros arenosos
y mi vagina (arcángel de carne o mariposa disecada) satisface tu
HAMBRE CELESTIAL
en la cama,
en la mesa,
en todos los lugares que tu mano
se escabulle hurgando mi sombra,
menos en el silencio.
No podemos irrumpir en el silencio.
Es la única muerte que compartimos.
Pasan los días: 5, 10, 38, 69, 95, 1000
y el reloj no para de golpearse el rostro con sus aparatitos simpáticos,
dos flechas.
Con una tú te das en el ojo
y con la otra me masturbo en el tiempo correcto.
Janella vaccaro
3 de septiembre de 2019 — 16:20
Excelente! Un poeta diferente
Hady
3 de septiembre de 2019 — 17:00
Excelente, profundos me encantaron. Mucho talento denote el poeta
Hady
3 de septiembre de 2019 — 18:38
Excelente . Poemas profundos me impactaron de gran manera. Espero seguir leyendo mas poemas de Victor Vaccaro